Artículo original

Vol. 31 Num.3

59 min

Análisis de la gestión del medicamento en el bloque quirúrgico de un hospital de tercer nivel

Analysis of medication management in the surgical block of a tertiary hospital

María Pilar Valcárcel Fernández1*

, Mireia Iglesias Rodrigo2

, Mireia Martínez Martínez3

1 Servicio de Anestesia. Hospital Universitari Mútua Terrassa. Barcelona. España

2 Servicio de Farmacia. Hospital Universitari Mútua Terrassa. Barcelona. España

3 Servicio de Enfermería Quirúrgica. Hospital Universitari Mútua Terrassa. Barcelona. España

Correspondencia:
María Pilar Valcárcel Fernández
https://doi.org/10.64133/REMPSP.2026.31.03.4
Recepción:
26/05/2026
Aceptación:
28/08/2026
Publicación:
30/09/2026

Cómo citar

Valcárcel Fernández et al.. Análisis de la gestión del medicamento en el…. Revista Española de Medicina Preventiva y Salud Pública 2026;31(3): 34-47. Disponible en: https://doi.org/10.64133/REMPSP.2026.31.03.4


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Resumen (ES)

Objetivo: Evaluar el grado de cumplimiento de las recomendaciones de gestión de medicamentos en áreas quirúrgicas de un hospital de tercer nivel, según los criterios del Servicio de Evaluación de Tecnologías Sanitarias del País Vasco, y elaborar propuestas de mejora. Método: Se analizó el cumplimiento de cada una de las recomendaciones en la práctica clínica diaria. A las directrices con cumplimiento incompleto se les aplicó una matriz de riesgo para valorar la gravedad ante potenciales eventos adversos, la dificultad de implementación de mejoras propuestas y los servicios implicados. Resultados: Se observó un cumplimiento predominantemente parcial (42,5%), registrándose el mayor nivel de cumplimiento total en la fase de preparación. Las estrategias de mejoras se centraron en la reordenación, etiquetado, adecuación de stocks de fármacos, difusión de información y formación. Conclusiones: El cumplimento actual es principalmente parcial y deficitario. La implantación de las medidas de mejora propuestas exigirá una reevaluación posterior.

Palabras clave (ES):

Errores de medicación
Bloque quirúrgico
farmacia hospitalaria
seguridad del paciente

Resumen (EN)

Objective: To assess the degree of compliance with medication management recommendations in surgical areas of a tertiary hospital, according to the criteria of the Health Technology Assessment Service of the Basque Country, and to develop improvement proposals. Method: The compliance with each of the recommendations was analyzed in daily clinical practice. A risk matrix was applied to guidelines with incomplete compliance to evaluate the severity of potential adverse events, the difficulty of implementing proposed improvements, and the involved services. Results: Predominantly partial compliance was observed (42.5%), with the highest level of overall compliance recorded in the preparation phase. Improvement strategies focused on reorganization, labeling, adequacy of drug stocks, dissemination of information, and training. Conclusions: Current compliance is primarily partial and deficient. The implementation of proposed improvement measures will require subsequent reevaluation.

Palabras clave (EN):

Medication errors
surgical block
hospital pharmacy
patient safety

Introducción

La Seguridad del Paciente (SP) es un componente esencial de la calidad asistencial, así como de una adecuada gestión sanitaria [1].

En la 74.ª Asamblea Mundial de la Salud, la OMS en su Plan de Acción Mundial para la Seguridad del Paciente [2], redefinió la seguridad del paciente como “un marco de actividades organizadas que crea culturas, procesos, procedimientos, comportamientos, tecnologías y entornos en la atención de salud que disminuyen los riesgos de forma constante y sostenible, reducen la aparición de daños evitables, hacen que sea menos probable que se cometan errores y atenúan el impacto de los daños cuando se producen”.

Múltiples estudios epidemiológicos se enfocan en el análisis de los incidentes relacionados con la seguridad del paciente (IRSP). Entre ellos, el estudio ENEAS (Estudio Nacional sobre los Eventos Adversos ligados a la Hospitalización) [3], objetivó que la incidencia de pacientes con eventos adversos (EA) relacionados con la asistencia sanitaria era del 9,3%, siendo evitables el 42,8% de los casos. De estos EA, un 37,4% estaban relacionados con la medicación. Asimismo, otras investigaciones como EVADUR [4] y ESHMAD [5] y la revisión sistemática de Panagioti et al [6] , constatan que los errores de medicación se encuentran dentro de las causas más frecuentes de IRSP.

Por otra parte, los estudios centrados en el bloque quirúrgico estiman que el 28% de los IRSP perioperatorios están relacionados con la medicación, de los cuales el 80% son evitables [7,8].

El uso del medicamento en el entorno perioperatorio presenta unas particularidades críticas como pueden ser las interacciones farmacológicas, la elevada exposición a múltiples principios activos, la complejidad de los flujos de trabajo y la frecuencia de órdenes verbales. En consecuencia, el componente “factor humano” tiene un papel relevante en el origen y contribución de estos IRSP [9].

En este contexto, se desarrollan guías o recomendaciones de buenas prácticas clínicas orientadas a mitigar la posibilidad de generar un IRSP.

La Joint Commission on Accreditation of Healthcare Organizations define los sistemas de utilización de medicamentos como “el conjunto de procesos interrelacionados cuyo objetivo común es la utilización de los medicamentos de forma segura, efectiva, apropiada y eficiente” [10].

En el ámbito nacional, se dispone del informe “Recomendaciones para la gestión del medicamento y mejora de la seguridad del paciente en las áreas quirúrgicas de los hospitales” realizado por el Servicio de Evaluación de Tecnologías Sanitarias del País Vasco (grupo OSTEBA [Osasun Teknologien Ebaluazioko Zerbitzu]), cuyo propósito es “establecer unas bases para un uso seguro y racional de los medicamentos en las áreas quirúrgicas” [11].

Durante los últimos años, el área quirúrgica del centro hospitalario de estudio ha experimentado una serie de cambios estructurales y organizativos con implicaciones directas en la gestión del medicamento; por tanto, resulta pertinente realizar una evaluación formal de su situación actual.

El objetivo principal de este trabajo es valorar el grado de cumplimiento de las citadas recomendaciones en el bloque quirúrgico y, secundariamente, elaborar propuestas de mejora enfocadas en aquellas directrices no implementadas o solo parcialmente, cuya complejidad se considere de grado bajo y medio.

Métodos

Se realizó un estudio observacional, descriptivo y transversal en un hospital público de tercer nivel de 401 camas, que cuenta con tres plantas quirúrgicas y un total de dieciocho quirófanos. Cada una de las plantas dispone de almacenes independientes para fármacos y productos sanitarios.

El estudio contó con la autorización de la dirección del bloque quirúrgico; no se precisó la evaluación por parte del comité ético de investigación del centro.

El equipo de investigación estuvo integrado por la farmacéutica responsable del bloque quirúrgico, una enfermera quirúrgica y la investigadora principal (anestesióloga).

Para el proceso de evaluación, se diseñó un documento de recogida de datos destinado a registrar el grado de cumplimiento de las recomendaciones estipuladas por el grupo OSTEBA [11]. La recogida de la información se llevó a cabo mediante una ronda de seguridad realizada por el grupo de trabajo en los almacenes de fármacos y productos sanitarios, los sistemas de dispensación automática de fármacos (SAD), las neveras y los carros quirúrgicos de las tres plantas.

El grado de cumplimentación de las recomendaciones se valoró mediante escala de Likert de 4 puntos modificada, definida de la siguiente manera: SI equivalía a cumplimiento total (CT), PARCIAL era cumplimiento parcial (CP), NO era no cumplimiento (NC), pero se disponía de las herramientas para ello y NO APLICA equivalía a no cumplimiento por falta de recursos (NFR). La categoría CT se asignaba si una recomendación se cumplía en todas las áreas de análisis; la categoría CP se asignaba cuando se detectaba que una recomendación se aplicaba al menos en una de las áreas de análisis, y la categoría NC se asignaba cuando se detectaba que esa recomendación no se aplicaba en ninguna (Tabla I).

Tabla 1. Nivel de cumplimiento de las recomendaciones OSTEBA [11] de la gestión del medicamento en áreas quirúrgicas en cada una de las fases del circuito del medicamento en el bloque quirúrgico de un hospital de tercer nivel.
RECOMENDACIONES OSTEBACTNCCPNFR
ALMACENAMIENTO GENERAL
RECOMENDACIONES FUERTESCTNCCPNFR
Evitar la compra de medicamentos con apariencia o envasado similarX
Implementar sistemas de registro en los hospitales que alerten de posible similitud entre los medicamentos disponibles.X
Establecer un procedimiento para evaluar el etiquetado o envasado antes de su adquisición, tanto si se trata de nuevos medicamentos como de presentaciones alternativas ante situaciones de desabastecimiento.X
Establecer sistemas automáticos de almacenamiento configurados adecuadamente. Reposición por lectura de código de barras.X
Almacenar los medicamentos para anestesia locorregional separados del resto de medicamentos.X
Almacenar los bloqueantes neuromusculares separados del resto de medicamentos y con etiquetas que informen de sus riesgos (Alerta: agente paralizante, causa parada respiratoria.X
RECOMENDACIONES MEDIASCTNCCPNFR
Almacenar de forma diferenciada las soluciones de gran volumen no aptas para administración vía intravenosa directa de las soluciones intravenosas de gran volumen destinadas a la fluidoterapia habitual.X
Organizar el stock por vía de administración.X
Establecer procedimiento de devolución de medicamentos no habituales en el área quirúrgica dispensados por el servicio de farmacia y que no llegan a ser utilizados.X
RECOMENDACIONES DÉBILESCTNCCPNFR
Identificar los medicamentos que puedan contener látex en su material de acondicionamiento.X
Implementar desde el servicio de farmacia un sistema de comunicación ágil y efectivo para informar de cambios en los medicamentos de la guía farmacoterapéutica del hospitalX
Revisar periódicamente la medicación incluida en los stocks para detectar posibles riesgos de confusiones por apariencia similar.X
Si no es posible la compra a diferentes laboratorios farmacéuticos para eliminar la similitud, se recomienda no almacenar los medicamentos en contenedores contiguos y establecer sistemas de alerta para resaltar nombre de medicamento y/o dosis.X
Controlar periódicamente las caducidades de los medicamentos por el profesional responsable del mismo.X
Establecer sistemas de identificación de medicamentos de alto riesgo. Identificar ubicaciones de este tipo de medicamentos con sistemas de etiquetado especiales.X
Usar letras mayúsculas resaltadas para identificar cajones de medicamentos con nombre similar que se almacenan en el stock.X
ALMACENAMIENTO CARRO DE ANESTESIA
RECOMENDACIONES FUERTESCTNCCPNFR
Estandarizar la distribución de la medicación en los carros de anestesia, teniendo en cuenta las peculiaridades de cada área. Los medicamentos generales a todas las áreas se almacenarán siempre en la misma ubicación en todos los carros de anestesia.X
Identificar específicamente los medicamentos de alto riesgo dentro del carro de anestesia.X
Reducir la variedad de concentraciones disponibles de un mismo medicamento. Siempre que sea posible, una única concentración para cada medicamento incluido en el carro.X
Eliminar las soluciones concentradas de potasio y soluciones de gran volumen hiper o hipotónicas.X
Almacenar los medicamentos para anestesia locorregional separados del resto de medicamentos.X
RECOMENDACIONES MEDIASCTNCCPNFR
No almacenar en el carro de anestesia medicamentos de uso poco frecuente, a excepción de aquellos de uso emergente.X
Utilizar cajones de medicación con sistema modular para un correcto almacenamiento e identificación de los medicamentos.X
Identificar correctamente las ubicaciones de los medicamentos, principio activo. El uso del nombre comercial puede ser una información adicional, pero nunca la única forma de identificación.X
Minimizar el uso de abreviaturas en la identificación de los medicamentos. Identificar claramente el contenido de fármaco de cada presentación (dosis/volumen y/o concentración). Las unidades de medida empleadas deben ser siempre las aceptadas internacionalmente y que no sean proclives a error.X
Usar letras mayúsculas resaltadas (tall man letters) para identificar medicamentos con nombres similares que se almacenan en el mismo carro.X
Organizar los medicamentos dentro de la ubicación de tal manera que las etiquetas de los envases sean visibles sin necesidad de recolocación de estos.X
Utilizar etiquetas de color codificadas por grupo terapéutico según normativas específicas (ISO 26825:2008)X
RECOMENDACIONES DÉBILESCTNCCPNFR
Organizar los medicamentos por grupo terapéutico y, posteriormente, por orden alfabético de principio activo.X
No almacenar próximos medicamentos parecidos.X
Delimitar el contenido de stock de los carros de anestesia.X
Identificar las ubicaciones que contengan medicamentos de alto riesgo.X
Ubicar antídotos de forma que se encuentren fácilmente disponibles.X
Utilizar sistemas de organización en la parte superior del carro, además de minimizar el desorden. Eliminar lo prescindible.X
Establecer acceso fácil a los medicamentos conservados bajo condiciones de refrigeración.X
PREPARACIÓN
RECOMENDACIONES FUERTESCTNCCPNFR
Verificar alergias.X
Verificar que se prepara el medicamento correcto para el paciente correcto. Jeringas y agujas de un solo uso para cada medicamento y dosis.X
No utilizar viales multidosis en pacientes múltiples. No usar nunca diluciones de medicamentos para pacientes múltiples.X
Verificar los medicamentos antes de proceder a la preparación. Correcto estado de conservación del medicamento y correcta selección del dispositivo de almacenamiento. Desechar cualquier jeringa o envase sin etiqueta identificativa o del que se tenga dudas.X
Centralizar, siempre y cuando la estabilidad fisicoquímica de la preparación lo permita, la preparación de medicamentos en los servicios de farmacia, teniendo en cuenta aspectos tales como el perfil de seguridad del medicamento, vía de administración, proceso de preparación y susceptibilidad de contaminación microbiológica.X
Usar jeringas precargadas de medicamentos siempre que sea posible.X
Estandarizar las concentraciones de los medicamentos preparados.X
Identificar los medicamentos por principio activo en las etiquetas y utilizar el sistema de letras mayúsculas resaltadas (tall man letters).X
Utilizar etiquetas para identificar medicamentos preparados, basadas en el sistema de código de colores identificativo de grupo terapéutico (ISO 26825:2008).X
Chequear doblemente la preparación de los medicamentos de alto riesgo siempre que el proceso de la preparación no sea automático.X
Etiquetar correctamente todo medicamento preparado. La información mínima de la etiqueta de jeringa es el principio activo del medicamento y la concentración por mililitro. En el caso de medicamento en perfusión, el principio activo del medicamento, la cantidad total del medicamento añadido y el volumen total de fluido en el envase expresado en mililitros, la concentración en cantidad de medicamento por mililitro y la identificación inequívoca del paciente.
Siempre que proceda, se añadirá la vía de administración (obligatorio en vías epidurales e intratecales), velocidad de infusión, tiempo de infusión, fecha y hora de preparación y estabilidad o tiempo de caducidad.
Las unidades de medida siempre deben ser las aceptadas internacionalmente y que no sean proclives a error. Nunca expresar la concentración de medicamento como proporción.
X
Implementar, siempre que sea posible, sistemas automáticos de control de trazabilidad en la preparación de los medicamentos que aseguren que se prepara el medicamento correcto para el paciente correcto.X
Escanear código de barras con alerta sonora y visual.X
No desechar los restos de medicamentos hasta el final del caso como sistema de verificación y trazabilidad de la medicación prescrita, preparada y administrada: En el momento de finalizar, revisar los medicamentos administrados y todos los medicamentos en el carro y en el campo.X
RECOMENDACIONES MEDIASCTNCCPNFR
Verificar el peso del paciente previo a la preparación de medicamentos basados en dosis por kilogramo de peso. Tener en cuenta el peso a seleccionar (real, ideal, ideal ajustado) en función del paciente y medicamento.X
Disponer de toda la información necesaria para la preparación de medicamentos en sistemas accesibles próximos a esta área (incluyendo ayudas cognitivas, listas de verificación, protocolos de rescate, etc.).X
Minimizar el uso de abreviaturas en el etiquetado de medicamentos.X
La preparación y administración de un medicamento siempre se realizará por la misma persona dentro del quirófano.X
Identificar correctamente todos los medicamentos en el campo estéril.X
RECOMENDACIONES DÉBILESCTNCCPNFR
Minimizar desorden en el área de preparación.X
Incidir en una correcta técnica de preparación de medicamentos para asegurar la asepsia del procedimiento. Higiene de manos.X
Expresar la concentración de medicamentos en cantidad de medicamento por mililitro. Nunca expresar la concentración como una proporción.X
Nunca preparar medicación durante una intervención que vaya a ser utilizada en un caso posterior.X
Utilizar siempre la jeringa adecuada a la vía de administración. Nunca cargar soluciones de irrigación en jeringas de uso parenteral.X
ADMINISTRACIÓN
RECOMENDACIONES FUERTESCTNCCPNFR
Verificar alergias.X
Implementar, siempre que sea posible, sistemas automáticos (códigos de barras, alerta sonora, alerta visual, etc.) de control en la administración de los medicamentos que aseguren que se administra el medicamento correcto al paciente correcto.X
Chequear doblemente la administración de medicamentos de alto riesgo cuando no se disponga de sistemas de verificación automático.X
Utilizar medicamentos listos para su uso siempre que sea posible.X
Verificar los medicamentos antes de proceder a su administración. Correcto estado de conservación e correcta identificación. Desechar cualquier medicamento del que se tenga dudas. Nunca se debe administrar el contenido de bolsas o jeringas que no estén correctamente identificadas.X
No desechar los restos de medicamentos hasta el final del caso como sistema de verificación y trazabilidad de la medicación prescrita, preparada y administrada. Revisar los medicamentos administrados y todos los medicamentos en el carro y en el campo.X
Utilizar bombas de infusión inteligente con límites de dosis máxima para la administración de medicamentos en perfusión.X
Utilizar sistemas de administración no intercambiables, con conexiones no compatibles para las diferentes vías de administración.X
Etiquetar los extremos distales de las líneas de los equipos de infusión para administración de medicamentos por vías de riesgosX
RECOMENDACIONES MEDIASCTNCCPNFR
Registrar la medicación administrada al paciente. Implementar un sistema de registro único en la historia clínica.X
Verificación por parte de dos personas de todos los medicamentos en el momento de la administración, cuando no se disponga de sistemas de verificación automático.X
Utilizar la historia clínica para registro de administración y consulta de prescripciones previas.X
RECOMENDACIONES DÉBILESCTNCCPNFR
Confirmar visualmente el volumen que se infunde.X
Usar mascarilla durante cualquier inyección espinal o epidural.X
ADMINISTRACIÓN CAMPO ESTÉRIL. RECOMENDACIONES MEDIAS
Identificar correctamente todos los medicamentos y soluciones en el campo estéril.x
Chequear doblemente toda la medicación que se introduzca en el campo estéril.x
ADMINISTRACIÓN CAMPO ESTÉRIL. RECOMENDACIONES DÉBILES
Pasar solo un medicamento al campo estéril a la vez.x
Utilizar siempre la jeringa adecuada a la vía de administración. Nunca cargar soluciones de irrigación en jeringas de uso parental.x
Administrar la infiltración subcutánea antes de preparar el resto de la medicación.x
ADMINISTRACIÓN/COMUNICACIÓN. RECOMENDACIONES FUERTES
Revisar los medicamentos administrados y todos los medicamentos en el carro y en el campo en el momento de finalizar.x
Conciliación de la medicación en el tránsito de quirófano a la Unidad de Recuperación Posanestésica (URPA).x
ADMINISTRACIÓN/COMUNICACIÓN. RECOMENDACIONES MEDIAS
Establecer protocolos de traspaso desde el quirófano a la URPA. Verificar mediante respuesta y listado de comprobación.x
Establecer un checklist de mínimos en el traspaso de pacientes.x
ADMINISTRACIÓN/COMUNICACIÓN. RECOMENDACIONES DÉBILES
Registrar órdenes verbales en el historial de medicamentos.x
Anunciar cómo se van administrando los medicamentos durante las crisis y en momentos clave.x
ADM/FIN DE CASO. RECOMENDACIÓN MEDIA
Desechar todas las jeringas, recipientes, viales multidosis, etc., al finalizar, a menos que estén conectados al paciente.x

Las recomendaciones que mostraron un CT se catalogaron como puntos fuertes, mientras que aquellas con CP o que NC se catalogaron como puntos débiles.

Sobre estos puntos débiles se aplicó una matriz de riesgo semicuantitativa diseñada ad hoc para este estudio (Tabla II). Esta herramienta permitió evaluar la gravedad potencial en caso IRSP, estimar el grado de dificultad para la implementación de medidas de mejora e identificar los servicios asistenciales principalmente implicados.

Para establecer la gradación del riesgo, se calculó un riesgo total (T) mediante el producto de la probabilidad (P) de que ese punto débil pudiera ocasionar un IRSP (1 probabilidad muy baja y 5 probabilidad muy alta) por el impacto o importancia (I) que ese IRSP tendría en el paciente (1 impacto muy bajo y 5 impacto muy alto). El riesgo total se estratificó en riesgo marginal (RM = vigilancia, aunque no requiere medidas preventivas a priori), riesgo apreciable (RA = evaluación de viabilidad económica para la implantación de medidas preventivas para reducir el nivel de riesgo. De no ser factible, se requiere control de las variables controladas), riesgo importante (RI = requiere la adopción de medidas preventivas y un control riguroso de las variables de riesgo durante la prestación del servicio) y riesgo muy grave (RMG = exige la implantación urgente de medidas preventivas. No se debe prestar servicio sin la aplicación de medidas preventivas y sin acotar sólidamente el riesgo).

Para evaluar el grado de dificultad en la implantación de medidas de mejora, se analizaron los siguientes criterios: la necesidad de implicar a múltiples servicios, la inversión económica requerida para la adquisición de tecnología y la complejidad asociada para el desarrollo y seguimiento de dichos protocolos.

Finalmente, se diseñaron propuestas de mejora específicas orientadas a aquellas recomendaciones cuya implantación fue catalogada como de baja o media complejidad y adaptadas al entorno clínico analizado.

Resultados

Tras la evaluación de las recomendaciones analizadas, se observó que el cumplimiento en las diferentes fases del circuito del medicamento fue mayoritariamente parcial, situándose en torno al 40%. La fase de preparación fue la única etapa en la que se alcanzó un cumplimiento total superior al 40% (Tabla III).

Tabla 2. Matriz de riesgo para los puntos débiles detectados en las fases del circuito del medicamento en el bloque quirúrgico de un hospital de tercer nivel y el grado de dificultad valorada de las medidas de mejora y servicios implicados.
PUNTOS DÉBILESGRAVEDADSERVICIOSDIFICULTAD
No se dispone de un sistema automático para detectar y/o notificar posibles isoapariencias, sobre todo ante un desabastecimiento y la necesidad de compra urgente.P 3/ I: 3
T: 12 RI
Institución
Informática
Farmacia
Alta
Bandejas del SAD no etiquetadas con el nombre del principio activo del medicamento que contienen. Se enciende una luz para indicar en la bandeja que está el fármaco.P: 1/I: 4
T: 5 RA
FarmaciaBaja
MAR no etiquetados ni separados del resto de fármacos, solo dispuestos en bandejas independientes en el armario del SAD.P: 2/I: 5
T: 10 RI
FarmaciaBaja
No separación independiente de los bloqueantes neuromusculares ni distintivo de MAR en la nevera.P: 3/I: 5
T:15 RMG
Farmacia
Enfermería
Baja
Almacenamiento sin tener en cuenta la isoapariencia de los fármacos.P: 2/I: 4
T:8 RA
Farmacia
Enfermería
Media
Etiquetado sin seguir el modelo de tall man letters o letra mayúscula resaltada.P: 1/I: 1
T: 1 RM
Farmacia
Enfermería
Baja
Desorganización en las neveras con diferentes productos, sin separación y sin etiquetado con el nombre del principio activo.P: 3/ I: 4
T:12 RI
Farmacia
Enfermería
Anestesia
Baja
Diferentes soluciones de gran volumen almacenadas en el mismo cajón.
Etiquetado del cajón de las soluciones de gran volumen de difícil identificación.
P: 4/ I: 4
T: 16 RMG
Farmacia
Anestesia
Baja
Devolución de fármacos al servicio de farmacia dependiente del factor humano (enfermería o anestesia debe realizar la devolución).P: 4/I: 1
T: 4 RA
Farmacia
Enfermería
Media
Escasa trazabilidad de fármacos.P: 4/ I: 2
T: 8 RA
Farmacia
Enfermería
Anestesia
Alta
Presencia de medicación caducada.P: 1 / I: 4
T:5 RA
Farmacia
Enfermería
Anestesia
Media
Stocks desajustados a las necesidades del bloque quirúrgico.P: 4/I: 1
T: 5 RA
Farmacia
Anestesia
Media
No revisión periódicamente los stocks de medicamentos para detectar isoapariencias.P: 3/I: 3
T:9 RI
Farmacia
Enfermería
Anestesia
Media
Deficiencias de los sistemas informáticos (falta de correos electrónicos de personal sanitario y/o participación de redes,) para el envío de farmaconotas.P: 3/ I: 3
T:9 RI
Farmacia
Enfermería
Anestesia
Alta
No cartelería de farmaconotas.P: 3/I: 3
T:9 RI
Farmacia
Enfermería
Baja
Asincronía entre la introducción de un fármaco nuevo/isoapariencia/cambio de características y la difusión de la farmaconota.P: 3/I: 3
T:9 RI
Farmacia
Enfermería
Anestesia
Media
Persistencia en ocasiones de fármacos con diferentes concentraciones.P: 3/ I: 4
T:12 RI
Farmacia
Enfermería
Baja
ALMACENAMIENTO CARRO DE ANESTESIA
Existencia de 4 tipos diferentes de carros de anestesia, con distribuciones diferentes, incluso en la misma modalidad de carro.P: 2/ I: 4
T: 8 RA
Anestesia
Enfermería
Media
No estandarización de la dotación de los carros de anestesia.P: 2/ I: 2
T: 4 RA
Anestesia
Enfermería
Media
Organización-distribución de los fármacos dependiente de la enfermería y/o anestesiólogo/a habitual.P: 3/I: 3
T: 9 RM
Anestesia
Enfermería
Media
Anestésicos locales separados de otros fármacos, pero no marcados como MAR, ni con el nombre de su principio activo, concentración y/o coadyuvantes.P: 2/I: 4
T: 8 RA
Anestesia
Enfermería
Baja
Persistencia de soluciones de electrolitos concentradas.P: 2/I 5
T: 10 RI
Anestesia
Enfermería
Baja
No hay distintivos para los MAR.P: 2/ I: 5
T:10 RI
Anestesia
Enfermería
Baja
Persistencia de medicamentos de uso infrecuente y no urgente.P: 2/ I: 3
T: 6 RA
Anestesia
Enfermería
Baja
Mezcla de fármacos en un mismo compartimento.P: 4/ I: 5
T: 20 RMG
Anestesia
Enfermería
Baja
Disposición de fármacos sin tener en cuenta la isoapariencia.P: 3 / I: 4
T: 12 RI
Anestesia
Enfermería
Media
Mismo fármaco con diferentes concentraciones.P: 3/ I: 4
T:12 RI
Farmacia
Anestesia
Enfermería
Baja
Marcaje en ocasiones de los módulos con el nombre comercial del fármaco.P: 3/ I: 4
T: 12 RI
Anestesia
Enfermería
Baja
- No se emplean etiquetas codificadas por color según normativa ISO 26825:2008 para el marcaje de los módulos.P: 2/ I: 2
T: 4 RA
Farmacia
Anestesia
Enfermería
Baja
- No empleo de etiquetas siguiendo el modelo de tall man letters o letra mayúscula resaltada.P: 1/I: 1
T: 1 RM
Farmacia
Anestesia
Enfermería
Baja
Organización y reposición dependiente del personal de enfermería y, por tanto, del factor humano (sobrecarga asistencial, rotación de personal, formación, etc).P: 3/I: 3
T: 9 RM
Anestesia
Enfermería
Baja
Extracción de productos sanitarios de la nevera (como sueros fríos), solo habilitado a personal de enfermería y médicos, por lo que auxiliares de enfermería no pueden cumplir de apoyo a enfermería.P: 2/ I: 2
T: 4 RA
Farmacia
Enfermería
Media
PREPARACIÓN
El ítem “alergias” no es de cumplimiento obligatorio en la prescripción electrónica y/o informes médicos.P: 4/ I:5
T: 20 RMG
Informática
Comité SP
Alta
No centralización en el servicio de farmacia de la elaboración de perfusiones de elevado riesgo, como perfusiones de fármacos vasoactivos, perfusiones analgésicas epidurales, etc. Preparaciones dependientes de enfermería de reanimación y/o quirófano.P: 2/ I: 4
T: 8 RA
Farmacia
Anestesia
Alta
No se dispone de sistemas de trazabilidad en la preparación de medicamentos en el quirófano y unidades de reanimación.P: 2/ I: 3
T:6 RA
Institución
Farmacia
Alta
No hay sistema de códigos de barras como sistemas de seguridad ni para la preparación ni para la administración.P: 3/ I: 4
T:12 RI
Institución
Farmacia
Alta
En el quirófano y reanimación se desechan los fármacos conforme se preparan, impidiendo una adecuada trazabilidad en caso de incidentes.P: 2/ I: 2
T: 4 RA
Anestesia
Enfermería
Baja
No etiquetado normalizado de las perfusiones analgésicas ni de vasopresores como indican las recomendaciones.P: 2/ I: 4
T:8 RA
Institución
Farmacia
Alta
No se dispone de etiquetas normalizadas para perfusiones, realizándose un etiquetado manual.P: 2/ I: 4
T:8 RA
Institución
Farmacia
Alta
Por sobrecarga asistencial, se prepara la medicación de diferentes pacientes durante los procesos quirúrgicos.P: 2/ I: 4
T:8 RA
Institución
Enfermería
Alta
Mayor formación sobre el tipo de peso correcto a emplear (real, ideal, ideal ajustado).P: 2/ I: 1
T: 2 RM
AnestesiaBaja
Dependencia de sistemas tecnológicos, como ordenadores para encontrar información sobre preparación de medicamentos. Escasas ayudas cognitivas en papel. No hay protocolos de contingencia en caso de fallo del sistema informático.P: 3/ I: 3
T:9 RI
InstituciónAlta
Farmacéutico disponible solo de 8:00-17:00.P: 1/ I: 2
T: 2 RM
Institución
Farmacia
Alta
En ocasiones no se imprimen los check-list, que enfermería necesita para una correcta preparación de la perfusión.P: 3/ I:4
T:12 RI
Enfermería
Anestesia
Media
En reanimación, alta frecuencia de órdenes verbales y que no se pueden reconfirmar correctamente.P: 3/ I:4
T:12 RI
Institución
Enfermería
Anestesia
Media
Anotaciones en reanimación en formato papel que pueden generar errores en su interpretación, pues todavía no está implantado realizar prescripciones a través de la prescripción electrónica.P: 3/ I:4
T:12 RI
Institución
Enfermería
Anestesia
Alta
Dotación insuficiente de sistemas informáticos en el quirófano y unidades de reanimación.P: 3/ I: 3
T:9 RI
InstituciónAlta
El orden en el área de preparación de la medicación depende de enfermería-anestesia, por tanto, de un factor humano.P: 3/ I: 4
T:12 RI
Anestesia
Enfermería
Alta
Interrupciones frecuentes en la preparación de la medicación en las unidades de reanimación postoperatoria, al ser unidades con elevado número de entradas y salidas de pacientes y una ratio enfermería/paciente deficiente.P: 3/ I: 4
T:12 RI
Anestesia
Cirugía
Enfermería
Alta
Escasa formación en la técnica correcta para preparar fármacos y asegurar la asepsia; desconocimiento del protocolo de farmacia para este fin.P: 1/ I:1
T:1 RM
Farmacia
Anestesia
Enfermería
Media
No se dispone de sistemas específicos de administración para vía neuroaxial, tipo NRFitR.P: 3/ I: 5
T: 15 RI
InstituciónAlta
ADMINISTRACIÓN
No se dispone de sistemas automáticos de control para la administración de fármacos en el quirófano ni reanimación.P: 3/ I: 4
T: 12 RI
Institución.
Farmacia
Alta
El doble chequeo en reanimación de MAR presenta los siguientes problemas:
- Prescripción en papel y órdenes verbales.
- Frecuente recambio de pacientes con elevada ratio de enfermería por paciente.
Falta de conocimiento de medicamentos de alto riesgo (MAR)
P: 4/ I: 4
T: 16 RMG
Institución
Anestesia
Enfermería
Media
No hay protocolización ni sistemas de trazabilidad de la medicación en reanimación ni en quirófano.P: 3/ I: 4
T:12 RI
Institución
Anestesia
Enfermería
Alta
Se desechan los viales, ampollas, bolsas de medicación conforme se utilizan.P: 2/I: 2
T: 4 RA
Anestesia
Enfermería
Media
No se emplea la prescripción electrónica en el quirófano ni en reanimación, salvo para la prescripción de medicación para planta.P: 3/ I: 4
T: 12 RI
InstituciónAlta
Registro de la medicación en la hoja de anestesia y de enfermería no informatizadas, lo que impide que posteriormente la enfermería de planta contrasta la administración de fármacos en las hojas de gráficas con la prescripción electrónica, con mayor riesgo de error.P: 3/ I: 3
T: 12 RI
Institución
Enfermería
Alta
En reanimación no se verifica la medicación por dos personas, salvo medicación de alto riesgo.P: 2/ I: 3
T: 6 RA
EnfermeríaMedia
Práctica poco habitual de confirmar visualmente el volumen de líquidos infundido-P: 2/I:2
T: 4 RA
Anestesia
Enfermería
Media
No se emplea mascarilla para la inyección espinal o epidural fuera de quirófano; solamente para realizar la colocación de los catéteres.P: 2/ I: 4
T: 8 RA
Anestesia
Enfermería
Baja
No se dispone de un material para identificar los fármacos en el campo estéril. Se identifican con agujas o dejándolos en determinadas bateas.P:1/I:3
T:3 RA
Farmacia
Enfermería
Baja
En el caso de los fármacos para técnicas neuroaxiales, se colocan varios fármacos en el campo estéril. sin identificar.P:2/ I:4
T:8 RA
AnestesiaBaja
No se administra la inyección subcutánea de anestésico local previamente a la preparación del resto de medicamentos, para procedimientos como inyecciones neuroaxiales.P: 1/I: 4
T4: RA
AnestesiaBaja
No se revisan todos los medicamentos administrados ni todos los medicamentos en el carro y el campo antes de finalizar.P:2/ I: 3
T:6 RA
Anestesia
Enfermería
Baja
Deficiente conciliación de la medicación en el tránsito de quirófano a reanimación. No hay cultura y en reanimación no se inicia el tratamiento prescrito para planta.P: 4/I: 3
T:12 RI
Anestesia
Farmacia
Cirugía
Enfermería
Alta
Hay protocolos de traspaso, pero sin checklist. y con escasa formación en ellos.P: 3/I: 4
T:12 RI
Anestesia
Enfermería
Media
Las órdenes verbales en muchas ocasiones no se registran. Solo se hace referencia al fármaco administrado en la hoja de enfermería indicando “por orden de.”P: 4/I:4
T:16 RMG
Anestesia
Enfermería
Media
Tabla 3. Porcentajes de cumplimiento de recomendaciones en cada una de las fases del circuito del medicamento en el bloque quirúrgico de un hospital de tercer nivel.
CTNCCPNFR
ALMACENAMIENTO GENERAL (16)
%
(3)
18,75%
(4)
25%
(7)
43,75%
(2)
12,5%
ALMACENAMIENTO CARROS ANESTESIA (19)
%
(1)
5,26%
(10)
52,6%
(8)
42%
(0)
0%
PREPARACIÓN (24)
%
(10)
41,6%
(2)
8,3%
(9)
37,5%
(3)
12,5%
ADMINISTRACIÓN (26)
%
(9)
34,6%
(4)
15,38%
(12)
46,15%
(1)
3,8%
TOTAL RECOMENDACIONES (85)
%
(23)
27%
(20)
23,5%
(36)
42,5%
(6)
7,05%

En el análisis de los puntos fuertes, destacó la disponibilidad de SAD, la elaboración y distribución de notas informativas de fármacos (farmaconotas), el control de caducidades, la disponibilidad de jeringas precargadas y el etiquetado estandarizado para jeringas (Tabla IV).

Por el contrario, los principales puntos débiles destacan por la escasez de sistemas de trazabilidad de fármacos, déficit en el conocimiento de los medicamentos de alto riesgo (MAR), falta de una estrategia eficiente para prevenir la adquisición de medicamentos de apariencia similar o isoapariencia tanto a nivel visual (look-like) como fonéticamente (sound-like), ausencia de estandarización en el contenido y la ubicación de fármacos en los carros de anestesia y la ausencia de continuidad de la prescripción electrónica entre áreas de hospitalización y el bloque quirúrgico (Tabla II).

Tabla 4. Puntos fuertes detectados en las diferentes fases del circuito del medicamento en el bloque quirúrgico de un hospital de tercer nivel.
ALMACENAMIENTO GENERALALMACENAMIENTO CARRO DE ANESTESIA
Compra de medicamentos libres de látex.Almacenamiento en cajones con sistemas modulares
Disponibilidad de sistema automático de dispensación (OmnicellR) y sistema de almacenamiento de fungibles y productos sanitarios, denominado KanbanRNo soluciones de gran volumen concentradas.
Almacenamiento separado de las soluciones de gran volumen.No abreviaturas en el etiquetado
Protocolo de devolución de fármacos a farmaciaDisponibilidad de antídotos
Control de caducidades protocolizadoNeveras próximas a los quirófanos
Comunicación fluida y directa con el servicio de farmacia.Fácil acceso a las neveras a través del SAD.
Protocolo de farmaconotas y difusión vía intranet/redes sociales.Etiquetas normalizadas para el marcado de las jeringas
Etiquetas para jeringas con letra mayúscula resaltada para fármacos con nombre similar
PREPARACIÓNADMINISTRACIÓN
Verificación de alergias y los 5 correctosVerificación de alergias
Jeringas y agujas de un solo uso por medicamentoReconfirmación previa a la administración de fármacos
Confirmación de caducidadNo se administran fármacos de jeringas no marcadas o encontradas en el quirófano
Se desechan jeringas cargadas de procedencia desconocidaSe confirma estado de conservación y caducidades de los viales de fármacos antes de su administración
Etiquetado: etiquetas normalizadas disponiblesJeringas precargadas de algunos fármacos
Protocolo de estandarización de perfusiones de los medicamentos de mayor uso en unidades de críticosBombas de infusión inteligente
Verificación del peso del pacienteSe confirma visualmente el volumen que es infundido
Jeringas precargadas de algunos fármacos
Farmacia elabora jeringas precargadas
Se emplea la prescripción electrónica para confirmar tratamientos previos en pacientes ingresados
Fácil acceso a la información para la preparación de medicamentosSe chequea doblemente la medicación que se introduce en el campo estéril
Chequeo doblemente verbal al preparar medicación de alto riesgo.Se utiliza siempre la jeringa adecuada a la vía de administración
Protocolo elaborado por farmacia para la preparación de medicación, teniendo en cuenta normas de higiene/asepsia.

La aplicación de la matriz de riesgo evidenció un predominio de los niveles de RA y RI. Este hecho es debido a que la probabilidad estimada de aparición de IRSP para una mayoría de puntos débiles se catalogó como baja o media; por el contrario, el impacto potencial en el paciente se estimó como grave, especialmente en aquellos eventos asociados al uso de MAR (Figura 1).

Figura 1. Histograma matriz de riesgos global de los puntos débiles del circuito de medicamento en el bloque quirúrgico. RMG: Riesgo muy grave. RI: Riesgo importante. RA: Riesgo apreciable. RM: Riesgo marginal.
Figura 1. Histograma matriz de riesgos global de los puntos débiles del circuito de medicamento en el bloque quirúrgico. RMG: Riesgo muy grave. RI: Riesgo importante. RA: Riesgo apreciable. RM: Riesgo marginal.

Por áreas del circuito, la fase de preparación concentró mayor RI seguida de la fase de almacenamiento general.

En la administración y el almacenamiento en el carro de anestesia, destacaba un RA. Se consideró baja la probabilidad de IRSP debido a las competencias y la formación específica tanto de enfermería como de anestesiología en los protocolos de reconfirmación de fármacos.

El RMG se asoció principalmente con el almacenamiento conjunto de múltiples fármacos isoaparentes en un mismo compartimento, con la transmisión y ejecución de órdenes verbales y con el registro incorrecto o incompleto de las alergias en la historia clínica del paciente.

Respecto a la viabilidad para la implantación de las estrategias de mejora, el mayor grado de dificultad se observó en aquellas medidas supeditadas a la integración de sistemas informáticos y electrónicos que permitan la detección de isoapariencias y la trazabilidad integral de los fármacos. Así pues, las fases de preparación y administración de medicamentos concentraron la mayor proporción de intervenciones clasificadas como de dificultad alta, debido a la necesidad de una mayor inversión económica, como sería la adquisición e implantación de sistemas de lectura de códigos de barra (Figura 2).

Figura 2. Histograma de la dificultad de la instauración de medidas de mejora.
Figura 2. Histograma de la dificultad de la instauración de medidas de mejora.

En contraposición, las intervenciones ligadas al carro de anestesia se clasificaron como de dificultad baja o media, dado que tanto su inicio como su continuidad dependían directamente del personal sanitario sin implicar un impacto presupuestario elevado.

Respecto a las medidas de mejora propuestas a nivel global y transversal, se consideró necesaria la creación de un subgrupo de trabajo en SP propio del bloque quirúrgico, la difusión institucional de los hallazgos derivados del presente estudio y la planificación y desarrollo de sesiones formativas continuadas sobre el uso seguro del medicamento.

En relación a las mejoras de dificultad de instauración baja o media se elaboraron varias propuestas: reordenamiento y etiquetado visible y legible de los almacenes generales y de las neveras quirúrgicas, estandarización de la organización de fármacos en los carros de anestesia [12], elaboración y difusión de un listado institucional de MAR, normalización del etiquetado clínico y uso de modelos como la diferenciación de caracteres por mayúsculas (modelo tall man letter [13]), consenso y estandarización de las concentraciones de las soluciones farmacológicas disponibles y las concentraciones de los fármacos, localización estratégica y difusión de las farmaconotas, creación de un punto de recogida mediante contenedores específicos en los quirófanos para optimizar la trazabilidad de los fármacos empleados, adecuación y optimización del stock de fármacos necesarios en los SAD, consensuar con enfermería y anestesia el modo más adecuado de distinguir los medicamentos en el campo estéril, introducir indicadores de control y fomentar activamente la notificación de IRSP para mejorar la cultura de SP.

Discusión

Las prácticas seguras recomendadas en el ámbito asistencial tienen como objetivo prioritario mitigar el impacto del factor humano en la etiología de los IRSP asociados al uso de medicación [14,15].

Los hallazgos de nuestro estudio evidencian que el cumplimiento de dichas recomendaciones es mayoritariamente parcial, situándose en torno al 40%, a excepción de la fase de preparación de medicamentos, donde el cumplimiento total superó dicho porcentaje.

Estos datos convergen con los resultados de otros estudios como el realizado por Otero et al. [16], quienes señalaron que la implantación de prácticas clínicas para el uso seguro del medicamento presenta un margen de mejora en todo el entorno hospitalario. Estos autores hicieron especial énfasis en lo referente a los MAR y a la conciliación de la medicación, cuyo porcentaje de implantación en estos dos campos era inferior al 50%, llegando a valores inferiores al 30% en intervenciones tales como la restricción a viales y ampollas de concentrado de potasio y electrólitos en las unidades asistenciales. Asimismo, identificaron como aspectos más deficitarios la adquisición de SAD y lectores de códigos de barras, la centralización de la elaboración de perfusiones intravenosas o de sistema nervioso y la integración activa del farmacéutico clínico en el bloque quirúrgico. Por otra parte, la competencia y formación del personal en prácticas clínicas seguras se encontraba entorno al 45% del valor máximo.

En la misma línea, el estudio de Ribed et al. [17] recoge el proceso de implantación de estrategias de SP en el entorno perioperatorio, destacando la importancia de crear un grupo de trabajo multidisciplinar, realizar un análisis modal de fallos y efectos para desarrollar estrategias de mejora. En estas estrategias juegan un papel importante los dispositivos tecnológicos, que actúan como barrera al componente factor humano, la estandarización y centralización de procesos como las bateas de anestesia con la medicación preparada. Este artículo muestra cómo la introducción de estas mejoras, conlleva una reducción del riesgo de forma significativa.

Al analizar los factores determinantes en el bloque quirúrgico del estudio, se constató que una parte del incumplimiento respondía a la falta de recursos técnicos y humanos, tales como la ausencia de lectores de código de barras o la falta de integración de la prescripción electrónica. No obstante, cabe destacar que la mayor proporción de no cumplimiento o cumplimiento parcial se debe principalmente a la infrautilización o falta de aplicación de los recursos que ya se encontraban disponibles en la institución. Las posibles razones por las que el cumplimiento de las recomendaciones no alcanzó el umbral del 50%, podrían atribuirse a múltiples factores concurrentes, como la sobrecarga asistencial crónica. El déficit formativo en SP, cultura de seguridad institucional deficiente; sin embargo, profundizar en el análisis de dichos factores excede los objetivos del presente trabajo.

En base al análisis realizado, se observa que los puntos fuertes con un alto cumplimiento destacan por estar vinculados a directrices de carácter obligatorio y al seguimiento mediante SAD (resalta el control en la dispensación de opiáceos coordinado por parte del servicio de farmacia). También destacan herramientas de SP de fácil aplicación como el etiquetado normalizado de jeringas, la verificación sistemática de alergias y la elaboración y difusión de farmaconotas por parte del servicio de farmacia.

Por otro lado, las deficiencias identificadas guardan similitud con las descritas en los estudios de Otero et al. [16] y Ribed et al. [17]. Estas vienen determinadas por una gran dependencia del factor humano, la deficiencia formativa en SP, la sobrecarga asistencial, la introducción de medidas de seguridad sin una estrategia de difusión progresiva y clara y sin analizar sus posibles riesgos, falta de rondas de seguridad y la carencia de retroalimentación institucional respecto al impacto de los cambios introducidos.

El presente estudio posee ciertas limitaciones. En primer lugar, su validez externa se encuentra restringida por su carácter unicéntrico. Las características estructurales y organizativas del centro evaluado pueden diferir de las de otras instituciones sanitarias. En segundo lugar, el diseño transversal de la auditoría y la recogida de datos en una única sesión limitan la capacidad de controlar otras variables de confusión o factores que pudieran sesgar las observaciones realizadas. La realización de auditorías seriadas y longitudinales aportaría una estimación más objetiva del nivel de adherencia a las recomendaciones. Por otra parte, la matriz de riesgo se diseñó ad hoc, donde el grado de probabilidad de ocurrencia de IRSP se basó en el consenso del grupo de investigación, en lugar de basarse en datos objetivos extraídos de las notificaciones de incidentes de seguridad del centro, debido a su escasez. Asimismo, la gradación del impacto fue subjetiva, ya que dicho impacto dependerá de factores tales como la formación del personal sanitario y los recursos materiales y personales para la asistencia a eventos críticos.

Por último, no se realizó una evaluación sistemática de los factores subyacentes que influyen en la falta de adherencia del personal a determinadas recomendaciones, incluso en entornos dotados de los recursos estructurales y personales necesarios.

Respecto a las medidas de mejora propuestas, quedan supeditadas a una evaluación posterior que cuantifique si la adherencia a las mismas se traduce en un descenso real de los IRSP.

Conclusiones

Este estudio evidencia que el cumplimiento de las recomendaciones del grupo OSTEBA [11] es marcadamente subóptimo, registrándose un cumplimiento parcial inferior al 50%, incluso en aquellas que no requieren de recursos tecnológicos avanzados. No obstante, el análisis de las fortalezas y debilidades del circuito de utilización del medicamento ha permitido diseñar un conjunto de medidas de mejora con distintos niveles de complejidad operativa. Estas medidas tienen como propósito mejorar tanto la seguridad del paciente como la de los profesionales implicados en el proceso quirúrgico. Una evaluación posterior a su implantación resultará indispensable para determinar la efectividad de las intervenciones o la necesidad de reorientar las líneas de acción.

CT: cumplimiento total. NC: No cumplimiento. CP: cumplimiento parcial. NFR: no cumplimiento por falta de recursos.

P: probabilidad. I: Impacto. T: Total. RM: Riesgo marginal. RA: Riesgo apreciable. RI: Riesgo importante. RMG: Riesgo muy grave.

CT: Cumplimiento total. NC: No cumplimiento. CP: Cumplimiento parcial. NFR: No cumplimiento por falta de recursos. ( ): Número de recomendaciones de la fase.

%: Porcentaje de recomendaciones seguidas del total de ellas.

Financiación

No se recibió financiación para la investigación, autoría y/o publicación de este artículo.

Contribuciones de los autores

María Pilar Valcárcel Fernández: Conceptualisation, Análisis formal, Redacting, checking, and editing, Investigación, Redacting - initial draft, Project Management, Data Collection, Supervising, MetodologíaMireia Iglesias Rodrigo: Conceptualización, Análisis formal, Redacción - revisión y edición, Investigación, Redacción - borrador inicial, Administración del proyecto, Recopilación de datos, Supervisión, Metodología Mireia Martínez Martínez: Conceptualización, Análisis formal, Redacción - revisión y edición, Investigación, Redacción - borrador inicial, Administración del proyecto, Recopilación de datos, Supervisión, Metodología

Conflicto de intereses

Declaro que no hay ningún conflicto de interés comercial o financiero para esta investigación.

Disponibilidad de datos

Los datos que apoyan los resultados de este estudio están disponibles bajo petición al autor/a de correspondencia.

Uso de la IA

Declaro que no se ha utilizado ninguna herramienta de inteligencia artificial (como ChatGPT, Copilot, Gemini, u otras) en la redacción, análisis o revisión de este artículo.

Referencias

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